Por Cristina Mora, Departamento Fashion Law Eproint.

Para los amantes de la moda, unos reconocidos zapatos de suela roja representan más que un producto de lujo.

EL IMPACTO DE UNAS SUELAS ROJAS EN EL MUNDO DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL

Su uso se ha convertido en casi un deber en eventos de alto nivel por ser uno de los sellos más representativos de la creatividad francesa plasmada la cual es plasmada en un artículo: los zapatos Christian Louboutin.

Basta con ver las fotografías de eventos como la Gala del MET (gala llevada a cabo por el Museo de Arte Metropolitano de Nueva York, uno de los eventos más destacados del año en la industria del Fashion), para constatar la presencia de dichos zapatos en los protagonistas de esta alfombra roja.

Y esto se debe gracias a su suela de color rojo vivo que los hace destacar de los demás, dando un distintivo único que permite, incluso al más inexperto, diferenciarlos del resto de artículos de zapatería de lujo.

Pero, como suele suceder en historias de éxito de productos como esta, la distintividad que posee ha sufrido un serio embate.

La casa de moda vanHaren ha mantenido un enfrentamiento judicial con Louboutin, debido a que en diferentes ocasiones esta empresa utilizó las suelas rojas en sus zapatos, lo que puso en jaque la exclusividad de Louboutin de utilizar esta característica en sus productos.

Louboutin tuvo que enfrentar el riesgo más serio a la protección de su distintividad, siendo que la Corte de Justicia Europea resolvió en el mes de febrero de 2018 que el rojo de las suelas de sus zapatos no podrían considerarse como un diseño exclusivo considerado como un todo, dado que la Propiedad Intelectual considera que las formas comunes (como la forma de un zapato) no son protegibles porque no pueden ser exclusivas y si pueden ser utilizadas por cualquier persona.

Claramente, esta posición debilitó la defensa y los posibles reclamos de infracción por parte del diseñador francés en caso que dicha característica fuese utilizada por la competencia, y otras casas de moda.

Sin embargo, la suerte le sonrió a Louboutin, debido a que la apelación resuelta por el Tribunal Superior de la Corte Europea, decidió favorecer a este diseñador indicando que éste no enfocaba su protección a un mero diseño del zapato sino al color característico de su suela, cuya distintividad es óptima para ser registrada y protegida como marca.

Sin duda esto es una gran victoria para Louboutin, sin embargo, resulta también una apertura de posibilidades para la Propiedad Intelectual ya que el tradicional concepto de marca sufre un cambio ya que se actualiza con respecto a la distintividad de los productos que puedan llegar a ofrecerse a un público consumidor ávido de poseer objetos únicos y distinguibles que posean ese valor agregado.

Tal vez es pronto para decirlo, pero esta reciente resolución es un amable recordatorio que la Propiedad Intelectual muta y que no solo se limita al mero trámite de registro de marcas, sino que ofrece una amplia gama de protección de activos de una empresa así como de ideas que pueden concretarse para revolucionar el mundo, como bien lo ha ejemplificado el caso de las famosas suelas rojas de Louboutin.