Msc. Karla Corrales Gutiérrez

En la actualidad es muy relevante la propiedad intelectual a la hora de establecer nuevas empresas y es muy común que los emprendedores no reconozcan las diferencias básicas entre el nombre comercial, una marca y una denominación o razón social. 

Con respecto al Nombre Comercial, la Ley de Marcas y Otros Signos Distintivos de Costa Rica, en su artículo 2, expresa: “…Nombre comercial: Signo denominativo o mixto que identifica y distingue una empresa o un establecimiento comercial determinado…”

La circular D. R. P. J. 005-2008, de la Dirección de Personas Jurídicas del Registro Público de Costa Rica, ha dicho:Que el nombre comercial se entiende como el nombre, razón social o denominación bajo la cual se da a conocer al público un establecimiento mercantil, para cuya protección deberá registrarse de manera independiente en el Registro de la Propiedad Intelectual.”

De acuerdo con Mantilla Molina se “entiende por nombre comercial el nombre bajo el cual una persona ejerce el comercio o el nombre de la empresa mercantil”. Indica este autor que el nombre comercial en ocasiones es pura fantasía. 

El nombre comercial tiene o “puede llegar a alcanzar un considerable contenido económico o patrimonial. Cuado se emplea para designar la empresa o establecimiento y sus mercaderías o productos, el nombre ejercerá una influencia decisiva en las relaciones con la clientela del negocio, sobre todo si esta se encuentra satisfecha con los productos o servicios ofrecidos”.

En virtud de tal contenido patrimonial, el nombre comercial merece protección jurídica respecto de aquellos que sin autorización pretendan utilizar el mismo nombre para hacerse con la clientela del primero. 

Resulta importante establecer que el nombre comercial no distingue los productos o servicios del comerciante sino que distingue a una empresa o establecimiento comercial en sí mismo, por lo que el nombre comercial es un derecho patrimonial conexo al establecimiento mercantil, por lo tanto es un elemento que no puede ser separadote la empresa; no puede enajenarse o transferirse sino junto con la empresa mercantil que representa pues así lo preceptúa el artículo 69 de la Ley de Marcas y Otros Signos Distintivos.

En virtud de lo anterior, en definitiva el nombre comercial va íntimamente relacionado con la actividad comercial de un establecimiento, y va a ser un punto importante de referencia y de distinción del establecimiento comercial que lo tenga dentro del mercado.

Para que un comerciante pueda tener certeza de que su nombre comercial va a ser único en ese tipo de negocio y que va a gozar de exclusividad en su uso debe tenerlo legalmente inscrito en el Registro de Propiedad Industrial, aunque también se ha dicho de conformidad con nuestra legislación que “el derecho exclusivo sobre un nombre comercial se adquiere por su primer uso en el comercio y termina con la extinción de la empresa o el establecimiento que lo usa.”

Con respecto a la Marca, el artículo 2 de la Ley de Marcas y otros signos distintivos de Costa Rica, ha definido el concepto de marca de la siguiente forma: “Marca: Cualquier signo o combinación de signos que permita distinguir los bienes o servicios de una persona de los de otra, por considerarse éstos suficientemente distintivos o susceptibles de identificar los bienes o servicios a los que se apliquen frente a los de su misma especie o clase”. 

Para Joaquín Rodríguez Rodríguez “La marca es la señal externa que es usada por un comerciante para distinguir los productos por él elaborados, vendidos o distribuidos”

La Ley de Marcas de Argentina, ha definido por marca “… todo signo con aptitud para distinguir los productos o servicios de una persona física o jurídica de los de otra”. 

De acuerdo con esta definición, puede decirse que se trata de un signo o cualquier representación que evoque una cosa, por lo que en términos generales podría decirse que casi cualquier estructura representativa podría ser reconocida como marca por el consumidor.

Este símbolo debe tener frente al objeto que representa un carácter autónomo y funcionalmente independiente, por lo que “… solo pueden considerarse marcas aquellos que se despliegan en el espacio y que pueden percibirse con independencia del objeto que caracterizan”.

Resalta de la mayoría de las definiciones del concepto, la aptitud DISTINTIVA de la marca como característica ineludible, pues la marca tiene como finalidad reducirle al consumidor el costo de búsqueda, proporcionándoles un preciso identificador de los productos que pretende adquirir.

Es por lo anterior que prácticamente la totalidad de las definiciones contienen dos elementos comunes que conforman el concepto de marca: a) se le considera un signo y b) su finalidad es distintiva pues debe gozar de singularidad para identificar ciertos bienes o servicios. 

Desde el punto de vista económico las marcas cumplen distintas funciones, sin embargo la doctrina ha dicho que la principal es distinguir productos y servicios que se ofrecen en el mercado, señalando su origen empresarial, indicando su calidad, desarrollando una función publicitaria y condensando su imagen o reputación, lo que en los mercados sajones se ha denominado goodwill. 

Las marcas también cumplen con una función informativa, pues transmiten información respecto al origen empresarial, calidad y buena o mala reputación de los productos o servicios que distinguen.

No caben dudas que a través de la marca se identifica un producto o servicio considerado en sí mismo y a la vez permite al consumidor la diferenciación del mismo del resto de los productos ofrecidos en el mercado.

Para que una marca goce de protección jurídica debe estar debidamente inscrita o registrada en el Registro de Propiedad Intelectual. Esto no solo le da a su titular la posibilidad de utilizarlo de manera exclusiva sino y también le brinda protección ante terceros que pretendan utilizarlo para competencia desleal. 

Con respecto a la denominación o razón social, es el nombre por el que es conocida una compañía mercantil, que debe ir acompañado de un aditamento (SA, Ltda, SRL) según el tipo de empresa que se constituya. 

La Denominación Social es “indispensable para que la sociedad obtenga esa personificación y pueda nacer a la vida jurídica (…) Indica Masheroni (…) que la denominación exterioriza la tipificación de la sociedad ante los terceros. La denominación de una sociedad puede estar conformada por nombres de persona físicas o no, pueden ser nombres de fantasía.

La circular D. R. P. J. 005-2008, de la Dirección de Personas Jurídicas del Registro Público de Costa Rica ha dicho: “Que el nombre o denominación social es la que se utiliza para distinguir una sociedad mercantil de otras previamente inscritas, y que de conformidad con el artículo 103 del Código de Comercio se formará libremente, será propiedad exclusiva de la sociedad y podrá expresarse en cualquier idioma, siempre que en el pacto social se haga constar su traducción al castellano o que no la tiene.”

La Denominación Social en una sociedad mercantil es sumamente importante porque es, además de la cédula jurídica, lo que la va a diferenciar de las demás personas jurídicas que haya en el comercio. 

“La principal función jurídica de la denominación social consiste en identificar e individualizar al ente societario, como sujeto jurídico titular de derechos y obligaciones y centro de imputación de responsabilidades (…) la denominación social cumple un cometido esencial y fundamentalmente jurídico: constituye el dato fundamental aunque no el único, que permite determinar la identidad del sujeto que asume o al que se le imputan las consecuencias jurídicas derivadas de una concreta actividad, al tiempo que permite agrupar al sujeto individualizado con todos aquellos que participan de unas características comunes. (…) la denominación social viene a facilitar al empresario colectivo el aprovechamiento económico del derecho a la individualización que éste ostenta en el tráfico jurídico

DIFERENCIAS ENTRE NOMBRE COMERCIAL, MARCAS Y DENOMINACIÓN O RAZÓN SOCIAL

  • La razón social está destinado a distinguir personas de otras en su vida jurídica, mientras que las marcas se dirigen a identificar los bienes y servicios ofrecidos por quienes las usan.
  • Se diferencia la marca del nombre comercial en que la marca  es signo distintivo de productos o servicios, en tanto que, el nombre comercial es el que distingue e individualiza al establecimiento mercantil.
  • El nombre comercial  diferencia a la empresa en el mercado de otros idénticos y similares, la razón social identifica a la sociedad, en cuanto sujeto titular de derechos y de obligaciones en el comercio. 
  • La función principal del nombre comercial es distintiva, mientras que la función principal de la denominación social es diferenciadora, informativa e identificadora. 
  • Disponibilidad del nombre comercial, marca y denominación social: Previo a la debida inscripción o Registro de las anteriores, se debe realizar un estudio de disponibilidad del nombre comercial, marca o denominación social que se pretende inscribir o registrar, ya que no pueden coexistir nombres comerciales, marcas o denominaciones sociales iguales o muy parecidos para actividades similares ya que se pretende proteger al titular de esas denominaciones sino también para evitar llevar a error a terceras personas que requieran de los servicios brindados por los establecimientos comerciales en los que se utilizan los nombres, marcas y/o denominaciones sociales. 
  • La marca tiene una vigencia de 10 años prorrogables por lo que requiere renovación; el nombre comercial tiene una duración indefinida, será válido y vigente mientras el establecimiento mercantil exista, y la razón o denominación social tiene la vigencia de conformidad con el plazo social de la sociedad. 
  • La marca es un signo que distingue bienes o servicios; el nombre comercial es un signo denominativo que distingue una empresa o establecimiento y la razón o denominación social es el nombre o denominación que identifica personas jurídicas, y debe tener el aditamento SA o SRL según corresponda.
  • La marca y el nombre comercial están reguladas tanto por normativa nacional e internacional, la razón o denominación social está regulada únicamente por legislación nacional. 
  • El derecho de la marca puede ser transferido inter vivos o mortis causa (art 31 ley de marcas ) Y el titular puede conferir una licencia de uso (art. 35 ley de marcas); el nombre comercial por su parte puede ser transferido únicamente junto con la empresa o establecimiento (art. 69 ley de marcas); la denominación social no es transferible porque es propiedad exclusiva de la sociedad, lo que podría transferirse son las acciones o cuotas de la sociedad, lo que sería una variación de los socios y dueños del capital social de la compañía. 
  • El nombre comercial y la marca son inscribibles en el Registro de Propiedad Industrialdel Registro Público y la denominación social es inscribible en el Registro Público, Sección Mercantil.
  • Los requisitos de inscripción del nombre comercial y la marca son los mismos de conformidad con la Ley de Marcas y Otros Signos Distintivos, los requisitos de inscripción de la denominación o razón social  están dados por el Código de Comercio.

Conclusiones: 

Es entonces de suma importancia tener claro que es lo que la empresa quiere proteger, distinguir y cuál va a ser la estrategia de mercadeo local. 

La propiedad intelectual (marcas y nombres comerciales) no sólo distinguen los productos, servicios o establecimiento comercial, sino que son activos intangibles que dotan de gran valor a las empresas. 

Por otra parte, asesorarse correctamente es esencial, ya que en muchas ocasiones se tiene la idea errónea de que por tener una sociedad con una razón o denominación social que es un nombre de fantasía, con ello se tiene protegida la marca o nombre comercial y como pudimos observar son cosas absolutamente disímiles que deben de protegerse por separado y aliados de los expertos en la materia.


  1. Ley de Marcas y Otros signos distintivos de Costa Rica.
  2. Mantilla Molina Roberto, Derecho Mercantil, décimo novena edición, Editoria Porrúa, México D.F., 1979, página 107.
  3. Boris Kozolchyk y Octavio Torrealba en Curso De Derecho Mercantil, Segunda edición revisada y acualizada, San José CR, Editorial Juricentro 1997, pagina 185.
  4. Ibid, artículo 64. 
  5. Rodríguez Rodríguez, Joaquin. Curso de Derecho Mercantil, Porrúa. México. 2ª edición, 1952, Tomo 1p. 425. 
  6. Chijane Dapkevicius, Diego. Derecho de Marcas, Editorial B de F, Montevideo-Buenos Aires, 2007, página 28.
  7. Asamblea Legislativa, Escalante Madrigal, J. (2003); Alas Arteaga, J. (1955); Carrera Abella, J. (1969). La Sociedad Anónima. 
  8. Miranda Serrano, Luis María. Denominación Social y Nombre Comercial: Funciones y Disfunciones. Marcial Pons, Ediciones Jurídica y Sociales S.A., Madrid, España, 1997. pág. 133
  9. Bertone, Luis Eduardo; Cabanellas De Las Cuevas. op. cit . Pág 23